La
muerte de Jesús, solo el inicio
del
plan de salvación por Dios creado.
Isaías lo habría profetizado
El ya
había descrito el sacrificio
Llevó
nuestros dolores a la cruz
Y por
mi rebelión fue castigado
En su cuerpo cargó nuestro pecado
Pero
muerto no se quedó Jesús.
No podía la muerte contenerle
Ni el
sepulcro cerrarse ante sí
Resucitó
Jesús, y hoy está vivo.
Tenemos
que vivir para agradarle
Pues
por amor, el se entregó por ti.
Entonces,
vive tu vida para Cristo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario