jueves, 13 de diciembre de 2018

Onésimo & Filemón




¡Qué alegría tenía dentro!
Cuando escapé de mi amo,
Filemón.
Pero la perdería pronto
al saber que tenía esclavo
el corazón.
Pasé de esclavo a hombre libre.
Y de libre a fugitivo.
¡Qué ironía!
Para volver a ser libre
debía entregarme de nuevo.
¡Qué agonía!


Probé  falsa libertad.
Caminaba entre los libres,
yo pensaba.
En Roma hallé la verdad.
El final de mis días grises,
Yo soñaba.
Una esclavitud distinta
el apóstol me mostró:
El pecado.
Mas en la cruz por mi culpa
Jesús su aliento exhaló.
Fui comprado.

La libertad verdadera
Finalmente hallé en Jesús,
Salvador
Es quien rompió mis cadenas,
quien quebró mi esclavitud.
Mi señor.
Cristo obró mi salvación,
Mi esclavitud es pasado.
¡Redención!
Onésimo y Filemón,
símbolos de un nuevo inicio,
tú y yo.

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